¿Querrían convertirse en desiertos en el desierto, en luz naranja de risa y llanto, volverse viento y dicha en la arena, néctar, escalofrío, libertad...
...Despertar, despertar contigo y descubrir
que aunque hay muchísimas cárceles,
de las peores pude librarme,
pero tú apareciste como duende o cante,
mar brava del sentir,
más carcelera que el humo del tabaco en flor.