¿Querrían convertirse en desiertos en el desierto, en luz naranja de risa y llanto, volverse viento y dicha en la arena, néctar, escalofrío, libertad...
A Tamar Ilan Adams, que con su voz devolvió intacto un viejo romance a su lugar de nacimiento.
Paraíso portátil sin techo
empapado bajo la lluvia del caos,
como romance que sobrevive siglos lejos de Sefarad,
callejón, caca, obelisco, gracia errante, regresa el expulsado.