LA TIERRA DE LA PIEDRA NEGRA


¿Querrían convertirse en desiertos en el desierto,
en luz naranja de risa y llanto,
volverse viento y dicha en la arena, néctar, escalofrío, libertad...
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domingo, 28 de diciembre de 2008

LA PUERTA DEL DESIERTO



He intentado explicar con sinceridad mi trabajo en la nave, mi aislamiento casi absoluto en el Rub-al-Khali, lo que he visto o entrevisto en mis paseos por el desierto, y sobre todo lo que se cuece en la mente y en el pecho ante ese secreto que el yermo generoso le regala a cualquier visitante; pero lo que uno quiere decir, a menudo otro más claro lo dice. Ayer recibí un correo del amigo y poeta Eladio Orta, y sentí escalofríos, parecía que estuviera aquí conmigo ante la entrada sin puertas del desierto. Desde la arena y la retama de Isla Canela me hablaba una voz de pureza y de conocimiento que abre todas las puertas. Con profunda admiración, con él les dejo.


El poeta entra en el desierto, sin brújula, sin cantimplora, sin libro y sin cuaderno en la mochila. Si la poesía tiene una remota tarea es la de rebuscar en la nada.

Estoy ante lo inesperado. el desierto no tiene puerta por donde entrar, ni tampoco sabes que entrar es antónimo de salir. pero hay una flor oculta a la espera de florecer al paso del vuelo de una abeja extraviada.

Quién no tiembla no duda ni concibe el sudor frío ante las puertas del desierto.

viernes, 26 de diciembre de 2008

HACIA EL NADIR O HASTA LA VISTA, RUB-AL-KHALI



Normal operations, como siempre en el ir o en el venir, siempre viajamos hacia la disolución y el Nadir. Normal operations, con la maleta y la música a otra parte, es decir que llegan mis vacaciones y no me he vuelto loco. Aunque deje la tierra de la Piedra Negra seguiré volando sobre la tierra del caldo negro, alrededor de su eje económico y podrido que lo perfora todo. Insha Allah volveré, a éste o a otro desierto, y para aprovechar el tiempo intentaré probar todas mis llaves en la cerradura de su puerta.
Si hago balance, por fuera mis codos están un poco más secos, por dentro me llevo en el pecho un vacío inmenso y brillante. La generosidad del desierto no está en lo que te da, sino en lo que te quita. Su muerte perfecta y dorada te obliga a reconsiderar para siempre el valor de todo lo que vive, te desnuda de todas las tonterías y conceptos que nos separan, y te pone chanclas de hermanito universal.

-Bye bye contenedor, Ciao nave, Mas´salama yermo, o mejor hasta la vista.
-Déjate de poesía y dame la lista de comprobaciones de antes de arrancar, sí, sí, el rumbo de siempre, por la ruta de los pacíficos, navegar hacia el Nadir.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

LA CANCIÓN DEL ZORRITO



A Bruce Chatwin, que siguió las huellas de la canción.


Sigo durante horas las huellas del zorrito del desierto. Sé por donde merodea pero nunca encuentro su agujero. Su rastro en la arena está fresco y el viento aún no lo ha borrado. Sólo quiero verlo, sus orejas gigantes, su paso acelerado de loco nervioso. Tengo una foto de sus huellas, pero eso no tiene ningún valor. Siempre he recogido craneos, plumas, huesos, conchas, también curioseo las basuras de los hombres y todo lo que ha estado impregnado de vida, pero eso no es el milagro que baila de lo vivo; igual que una montañita de cáscaras de pipas y tres colillas en una parada de autobús no son el espíritu intranquilo del que estuvo allí esperando. Ya se que todos los museos y bibliotecas sacralizan los productos del arte y los exponen como calamares congelados de gran valor tras una vitrina con alarma, pero la gran obra del Ars Magna no son huellas en la arena, ni cáscaras de pipas, sino el lenguaje nupcial de cromatoforos en un cuerpo abisal y transparente, un animal acurrucado en lo oscuro y fresco del pecho, porque furtivo zorrito es el Espíritu.

lunes, 22 de diciembre de 2008

SUEÑO SIN SUEÑOS SOBRE CHARLY 3




Esta tarde, volviendo de Dammam a mi desierto, me estaba quedando dormido y se me caía la cabeza como a mi padre delante del crucigrama. Nos habían hecho ir un poco más al Este, sobre el Golfo de Arabia, y las platas del Sol en el mar me estaban dando la puntilla. Igual que calculamos el punto de no retorno,PNR, yo calculo el punto de máxima somnolencia, PMS, y lo he situado poco antes de llegar a Carlitos 3, un punto sin sentido en una ruta sin sentido sobre un vacío inmenso de arenas.
Mucha gente me ha dicho que sueña con volar, yo en cambio sueño con soñar con algo. El desierto me está convirtiendo en un desierto. Al llegar a mi contenedor me doy cuenta de que me queda menos de una semana para terminar mi mes. Trabajo uno sí, otro no.Dentro de unos días otro piloto habitará mi habitación y luchará con sus demonios y con alguno mío que se haya quedado atrás. En unos día llegará mi carta de libertad en forma de códigos de billete de avión, y me quedaré, con las maletas sobre la acera de un aeropuerto muy lejos de aquí, desorientado como un preso recién liberado. Entonces perderé mi paz dudando, porque el mundo se derrumba y a mí me va mejor que nunca, porque podría vivir donde quisiera, en el lugar más hermoso de la tierra, estuviera donde estuviera,y no puedo decidir, también podría seguir como hasta hoy y ser un nómada permanente, no sé, no sé...También debería buscar una mujer, pero tampoco estoy seguro, cuando la he tenido he pasado gran parte de mi tiempo con ella planeando cómo escaparme. Como Pessoa mirando el estanco del otro lado de la calle pienso que no soy nada, que no quiero ser nada, que nunca seré nada. Y lo más irónico es que después de haber conseguido tener medio año de vacaciones, estoy seguro de que echaré de menos mi nave, mi yermo, mi laboratorio, mi cubo vacío, mi contenedor, mi sueño sin sueños sobre Carlitos 3.

domingo, 14 de diciembre de 2008

CAPITÁN ROCA QUE VUELA








Al caer el sol se ve desde el campamento un puntito oscuro en las dunas de poniente. El mecánico lo llama Saint-Exupéry, el viejo piloto noruego lo ve raro y cree que no sabe apreciar un buen chiste picante, los musulmanes están convencidos que de tanto andar solo por el desierto acabará convirtiéndose, que habrá pronto otro capitán Alí. Pero el piloto que está sentado inmóvil sobre la raya de la duna que separa el sol y la sombra no está creando nada, no tiene atributos buenos o malos, no se está sometiendo. El piloto se está disgregando, y cuando sus partículas sean lo suficientemente finas será como los granos de arena, una roca que vuela.

sábado, 13 de diciembre de 2008

LA NIEBLA DE LA MENTE




… gotas de instantes, gozos que brillan ligeros, ellas caen refrescando mis
suelos resquebrajados llenos de lajas cortantes,alegrando mi desidia y mi desdén.
¡Ay, la fina llovizna! , la fina llovizna de todas mis novias…

Una fina llovizna suspendida y quieta en el aire blanquea intensamente toda la plaza de arena de nuestro pequeño poblado, un patio rodeado de caravanas blancas del oeste ante el peligro. No se podría ni ver a tres en un camello, es grave, hay menos de cien metros hasta la caseta del portero Krishna y ha desaparecido. La niebla rompe la rutina de los vuelos tempraneros y disfruto en mi habitación de la foto del satélite que nos asegura que le ha salido una mancha de humedad al Sur de la península arábiga. Aunque desde mi ventana veo lo mismo, siempre nos gusta que máquinas complejas certifiquen lo que tenemos enfrente. Dos horas más tarde de lo habitual despegamos, salir tarde hoy era lo correcto, aunque si hiciera falta se podría despegar en medio de este tipo de puré de guisantes. Después viene la paz del crucero. La mayor parte de la vida en el aire del piloto es esta serenidad del crucero. El aire es limpio, el desierto es limpio, yo estoy duchado y dentro de mi camisa balanca casi me siento limpio. Todos los pasajeros se han vuelto a dormir y nosotros somos la única consciencia de vigilia en esta nave, y hasta donde alcanza la vista, como todos los días, no hay nada vivo. El viejo piloto noruego es de los que creen que la amistad puede nacer de los chistes malos y me zampa dos seguidos. Entre su acento y la nieve del intercom que no han podido arreglar no me entero del final, y me pierdo la gracia de los dos, pero sé perfectamente cuando toca reírse y así lo hago. Hace muchos años que no hago daño a nadie, con la excepción de algunas mujeres a las que me acerqué y fueron alegre huracán para las rutinas de un solitario. Pero aquí, en el desierto y en la nave, no hay mujeres, y anda la fina llovizna suspendida en el aire, como niebla en mi mente.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

ALMUERZO DE PERROS Y HUESOS ROTOS

Angola, Sudán, Birmania, Somalia… Cuando no viajo sigo viajando a través de las palabras de otros viajeros. Hoy el mecánico canadiense, mientras se sacaba pequeños trozos de hueso de la boca, ha contado en el almuerzo como una vez que estaba viajando por la nieve en sus esquíes, uno de sus perros, tiene dos, parecía tener serios problemas de estreñimiento, hasta que descubrieron que tenía atravesada una aguja de coser en el esfínter. Esta historia, contada con todo lujo de detalles, no me pareció desagradable, pero si demasiado larga y aburridísima. Yo hice un esfuerzo y aparenté escucharla atentamente de principio a fin. Sólo somos tres a la hora de las comidas y esa es toda mi vida social, por eso la cuido tanto. Las historias del anciano capitán noruego eran más difíciles de entender, pero atrajeron mi atención mucho más, la guerra civil en Angola, los campamentos infernales de Darfur, trescientos mil cadáveres flotando en el delta del Irrawaddy, y en Somalia el hotel sin techo, las ventanas cubiertas de planchas metálicas, los vuelos para la Cruz Roja que quería salvar a los niños de un pueblo S.O.S. de los colocadísimos señores de la guerra, y los perros, los perros otra vez, hartándose de cadáveres humanos en las calles de Mogadiscio. El cocinero nepalí es un monstruo en todas las recetas tradicionales de la comida india, pura fantasía y sabor, aunque hoy nos ha puesto demasiados fragmentos pequeños de huesos. El mecánico está decidido a conseguirle una sierra para que corte bien la carne congelada.

martes, 9 de diciembre de 2008

TOCADO DEL ALA O LA MUERTE DE LA NAVE (TINDOUF 2007)



A mis maestros del aire, Javier Bosch, Kieran O´Connor, Fabrizzio Galli, y en especial a Gerald Cooper, que aprendió a volar antes que a andar, cuando su padre lo sentaba en su regazo y a los mandos mientras fumigaba en Sudán.

Cuando tu vida depende de la nave, la nave es tu cuerpo y el piloto es el espíritu y la mente de la nave, tus miembros se prolongan y quedan fundidos, conectados, por el sistema hidráulico hasta las superficies aerodinámicas de control, hasta la potencia de las turbinas, tu cableado interior dirige el cableado exterior, y el piloto es la nave y la nave es el piloto, y queda la máquina habitada con un aliento de vida, y cobra voluntad, atención, consciencia. Normalmente todo cumple su función, hasta que una noche la presión del aceite desciende rápidamente, el piloto siente una ligera asimetría en la potencia, intermitente, creciente, como cuando te empujan un hombro antes de empezar una pelea, el piloto observa como se van amontonando nuevos síntomas de una muerte inminente. El piloto mira tranquilamente la distancia hacia puerto seguro -la función del GPS llamada NRST, nearest, el más cercano, fue un gran invento-. Setenta y dos millas náuticas para llegar a la base. El piloto no cree que haya que estrenar la inmensa pista de la nueva base militar secretísima que está más o menos a medio camino. Procedimiento de apagado de motor izquierdo, se observa la potencia, su rendimiento, se analiza, se ejecuta la acción precisa. El piloto cree que es muy probable que todo salga bien y así se lo dice al ingeniero pelirrojo que ya no mira ninguna de sus pantallas, de sus instrumentos y ordenadores. Sus pecas se han vuelto blancas al ver por la ventanilla una hélice inmóvil y elegantemente abanderada. A partir de esa noche sólo coordinará los trabajos desde tierra. El piloto sigue examinando todos los escenarios posibles:- Si el que queda falla, la fina panza de la nave vararía mejor en las dunas sin el tren abajo. El final es lo más fácil porque la aeronave aterriza igual de bien con un solo motor. Por supuesto el piloto no ha declarado a la torre “la emergencia” para ahorrarse todo el papeleo. Ese polvillo del Sahara, que lo reseca todo, que se mete por todos los lados y todos los rincones y se cuela hasta en la mente, tampoco le sienta bien a la turbina, de hecho la ha matado cuando aún le quedaban muchas horas de vida útil. Todos están bien pero la muerte de una turbina antes de tiempo es una gran catástrofe económica. El piloto sale de la nave como el espíritu sale de un cuerpo, la nave está muerta, al menos hasta que traigan un nuevo motor, el piloto sigue vivo, vivito y coleando.

lunes, 8 de diciembre de 2008

CAPITÁN ALÍ






¿Qué puedo hacer, musulmanes? No sé lo que soy.
Jelaluddin Rumi



Hoy es la fiesta del Sacrificio, todos los musulmanes que puedan sacrificarán un cordero con su cabeza mirando hacia la Meca. Los cinco días del Hajj, la peregrinación a la Meca, terminaron ayer, Sheitan ya ha sido lapidado. Hoy También es día de cambio de tripulación en nuestra nave y el viejo capitán Philippe regresará a su pueblecito en la serranía de Ronda, a su finca de encinas y alcornoques. Todos los deberes están hechos, cuatro ojos vigilan lo poco que hay que vigilar y el piloto automático nos lleva tranquilamente camino de Dammam.Philippe ha sido una compañía inteligente,divertida y afectuosa, durante mi primera semana en el Rub al Khali. En su último vuelo no quiero callarme y quedarme perdido en mis fantasías como de costumbre e intento empezar la cháchara con lo primero que agarro en mi cabeza.
- Menos mal que no ha habido ningún atentado en la Meca.
- No es tan fácil, hay muchos controles, mucha seguridad...cuando yo estuve allí...
Entonces algo espabiló mi modorra mañanera, datos conflictivos, una alarma en el reino de todas las conversaciones predecibles.
- ¿Cómo que has estado en la Meca? No puedes haber estado en la Meca, a no ser que seas...son muy estrictos con eso...¡Tú eres el Capitán Alí!
Philippe asintió sonriendo. Ya había escuchado que había un piloto en Arabia Saudí que se había convertido, pero ni por un momento se me ocurrió que pudiera ser él. Y empezó a contarme sus razones: -Cuando vas a una iglesia en Europa, te las encuentras vacías, con tres o cuatro viejos, me hacían sentir triste, como ser parte de una fe que agoniza, convertirme fue como renovar mi fé en Dios, empezar a formar parte de una verdadera comunidad religiosa, una fe viva...
Después vinieron los detalles, como una vez al pasar por la puerta de una mezquita en Libia sintió una llamada y un escalofrío que le recorrió el cuerpo, y sintió un fuerte deseo de unirse a la oración, al Salat que estaba teniendo lugar a sólo unos metros de él. Meses después una visita a un imam en una base mlitar de Riyad,razonables explicaciones sobre el sentido y las obligaciones del Islam y salió de allí con el papel que certificaba su conversión y un nuevo nombre, Alí. Después vino la peregrinación a la Meca, dos piezas de algodón sin costuras, calzado sin costuras, el cuerpo afeitado, contagiarse de pisar un ombligo del mundo con seres venidos de todo el mundo, la hermandad, la igualdad,la unión, purificarse, renacer.
En el viaje de regreso vuelo con un noruego más viejo que Philippe, le quedan dos años de jinete del aire. Vive en Birmania con su joven esposa desde hace seis años, no puedo quitarme de la cabeza al capitán Alí, su buen humor, su serenidad, lo que me dijo sobre como se abrazó con los paquistaníes, los yemeníes, los saudíes, después del Salat del amanecer de hoy en el contenedor-mezquita. El acento del noruego es terrible, las aguas del Golfo ya quedaron atrás y estoy otra vez rodeado por el Rub al Khali hasta el fin de todos los horizontes. Yo también he terminado mi peregrinación, ya he llegado al desierto, ayer me apedrearon.

domingo, 7 de diciembre de 2008

POLVO DE DIAMANTE





Lo que el Buda llama finas partículas de polvo no son finas partículas de polvo.
Sutra del Diamante


Yo cogeré un puñado de arena,
tú cogerás un puñado de nieve,
y en esa posesión de un brillo
breve y sin valor
estaremos cogidos de la mano.
Ahora te pregunto de nuevo,
¿Qué es la nieve?
¿Qué es la arena?

sábado, 6 de diciembre de 2008

KRESALA PUTZUA





They say that I am mad,
but I am glad,
because my bride
is a pool in the woods.

Ezra Pound




Hoy me he despertado y he salido de mi casa, que es un cubo de metal. En otro cubo de metal un nepalí que siempre sonríe me sirve las comidas. Un bengalí, que siempre intenta no hacer ruido, ya ha recogido mi ropa sucia. Un paquistaní, que siempre escucha gazals de amor, me conduce hasta mi oficina, que es una nave que vuela, y empiezo mi día de trabajo, que es transportar a los hombres que extraen el combustible de todos los transportes de los hombres.Durante el viaje el capitán Philippe, que es otro belga nacido y criado en el Congo, que cuando no vive en el cubo de metal está en un pueblecito al lado de Ronda, se ha leído mi libro enterito en el avión,y me ha preguntado que quién era la "niña de la datura". Mi libro es la historia de un loco que quería enloquecer al mundo, y ahora resulta que no puedo escapar de la cordura. Al volver del trabajo, salgo a pasear por mi jardín, que es un desierto inmenso, y al final del valle de los arbustos, donde se une en un arco de dunas bajas el macizo de dunas de poniente con el de las dunas del norte, encuentro una charca, que es mi amor. Detrás de ella empieza o acaba el desierto del Cuarto Vacío. Me acerco, se quiebra la costra de sal de la orilla y me hundo en el fango. Casi pierdo las sandalias, pero salí de allí y volví a mi casa,que es un cubo de metal, y a mi oficina, que es una nave que vuela, y a mi trabajo, que es transportar hombres, y a mi nuevo libro, que trata de un desierto en el desierto, y a mi jardín, que es un inmenso desierto, y vi una charca de brillos verdes, que es mi amor, y me acerqué a su orilla...

LA AXARQUÍA Y EL PLAN B



La Axarquía es una hermosa comarca de bajas y fértiles serranías que llegan hasta el mar al Este de Málaga. Los moros hortelanos disfrutaron durante siglos éste jardín, hasta que llegaron los invasores. Pero hoy te quería hablar de otra Axarquía, y de otros invasores.
-¿Qué podríamos hacer si el precio se disparara fuera de control, o tuviéramos serios problemas de suministro- preguntó Henry Kissinger a un asesor. El asesor contestó: -Las mayores reservas de petróleo del planeta se encuentran en As-Sharquiya, la provincia oriental de Arabia Saudita, si nos aseguramos su control exclusivo tendríamos el suministro garantizado por más de medio siglo. Kissinger, en razonable consecuencia, pidió al Pentágono que tuviera siempre un plan preparado para la invasión. Así son muchos matrimonios, cada lado de la cama tiene preparado un plan B por si se avecina un divorcio,por si todo sale mal.

viernes, 5 de diciembre de 2008

POÉTICA DE LA EXPIRACIÓN O HASTA EL FONDO


A Ivan Vergara, joven, mejicano y poeta hasta el fondo que ama a Sevilla.

Dicen que Francisco Antonio Gijón,el gran imaginero que talló "el Cachorro", imagen de Jesús expirando veneradísima en Triana y Sevilla, encontró al gitano "Cachorro" en la agonía de las fatiguitas de la muerte recién acuchillado. El artista sacó un papel y tomó unos apuntes del momento de la expiración que le sirvieron de patrón a su obra. Así deberíamos retratar y robar con agilidad toda belleza, alegre o terrible, y así deberíamos escribir, con la simpleza, la autenticidad, la concisión, la ausencia de afectación del que sabe su muerte cierta, con la voluntad de ese último aliento que quiere retener la vida porque debe, y entonces sentirás que todo lo que vive consciente de su finitud ha recibido un navajazo hasta el fondo, un lanzazo como el que le clavaron en el pecho a Macías el enamorado, y ya sin esfuerzo tu obra revivirá los arquetipos de lo sagrado, y tus palabras sobrevivirán como tallas veneradas en todas las primaveras borrachas de incienso y azahar.

jueves, 4 de diciembre de 2008

EL TONTO DEL DESIERTO




Esto va a peor, soy el tonto del desierto. Me he pasado todo el día en el avión deseando regresar al campamento para perderme por las dunas hasta que oscurezca. Hoy he cambiado el rumbo, y he subido al macizo de las dunas de poniente, allí tienen más movimiento, las cimas van subiendo en sierra y a veces se forman profundos valles, ombligos gigantes totalmente ocultos hasta que no trepas por sus lomas guardianas. Trepo, bajo corriendo y tropezándome, me dejo caer en locas volteretas hasta lo más hondo, destrozo la línea perfecta que angula las laderas, y cuando me canso me siento porque empieza el cine de la sábana de cristal que acaricia veloz todos los lomos y todos los huecos, y se forman remolinos geniosos, ¡hay remolinos que me bailan enfrente! Todo es suave al cuerpo , gustosa cada consistencia de la arena, maravilla y delicia a los ojos la luz y el color cambiante de billones de granos-prismas, lisura absoluta junto a las ondulaciones de piel de cebra solysombra, y siempre más arriba, más dunas como olas montañosas congeladas en un cuadro japonés, no es mística, no es ciencia, pero el viento es bálsamo, la consciencia es olvido, los recuerdos ni vienen, los sentimientos son todos para esta sensación fuerte de presente, la razón no hace falta y la discriminación no tiene con qué trabajar, ningún ansia, ningún pesar puede entrar aquí, aquí sólo puede jugar el tonto del desierto.Para volver tengo que bajar al valle de los arbustos, ya no le llamo de la sabiduría, recojo un escarabajo seco que se quedó a las puertas de su casa, al lado de sus bolas, un pajarito blanco y negro me persigue un rato curioso, nunca ha visto uno de mi especie, soy feliz, no hay mística, no hay ciencia, sólo soy el tonto del desierto.

martes, 2 de diciembre de 2008

LA ERA DE LA INCOMUNICACIÓN











Cuando volamos sobre las zonas del desierto donde no hay cobertura del radar llamamos cada media hora por un teléfono satélite para dar la posición y decir mis palabras favoritas, normal operations, también tenemos una radio HF que lo pilla todo en medio mundo, dos VHF, más un ELT que es una radiobaliza por si nos la pegamos. Y además está el plan de vuelo y el seguimiento por satélite de nuestra posición, accesible desde cualquier ordenador conectado a internet. Ya en el campamento SRAK, Sur de Rub al Khali, tenemos línea de teléfono terrestre, teléfono satélite, televisión satélite, internet, y una buena flota de vehículos de todos los tamaños, reservas de combustible enormes y, se me olvidaba, hasta un avión. Hoy me he alejado del campamento y todas sus máquinas nada más llegar del vuelo y he caminado varias horas por el valle que hay entre el macizo de dunas de poniente y el del norte. Quiero comunicarme con algo muy real que he sentido, algo que no sé si es Allah, los Dyinns, genios y espíritus del desierto de los beddawi pre-islámicos, o como dice mi fe, sólo el océano de la Realidad, pero quiero comunicarme y no puedo, porque no entiendo las voces del Valle de la Sabiduría.

domingo, 30 de noviembre de 2008

EL PILOTO DESNUDO


Sami, un finlandés en Sudán

Alcanzar la desnudez...
Santoka

Mi compañía tiene más de cien pilotos de todo el mundo repartidos por los desiertos de cuatro países. Sin contar con el poderoso y misterioso efecto del desierto, la mayoría ya son por naturaleza bastante excéntricos, si no fuera así, estarían trabajando detrás de un ordenador en sus países, o en una aerolínea. He preguntado por los casos más curiosos y me han contado que uno de los destinados en Arabia Saudita se convirtió al Islam, y en el campo argelino KFK, un neozelandés se paseaba desnudo por las dunas gigantes que rodeaban el campo. Recuerdo esas dunas, estuve allí un mes y medio y las bauticé a todas, la del mamut muerto, el monte Meru, el caballo que bebe, la pirámide, también conocida como el cine de la antorcha, y camino de la pista, la duna de la serpiente Uluru. Cuando yo estuve allí no nos dejaban pasar más allá del perímetro de vallas y alambradas, por eso no hubo otro piloto andando desnudo por el desierto.

EL NOMBRE NÚMERO CIEN


Sometimes on Mars, there is nothing to see but red sand. Traveling two kilometers south of Endurance Crater, the robotic rover Opportunity now exploring Mars stopped and took a 360 degree panorama of a desolate and rusted Martian landscape. The site was dubbed Rub al Khali for its similarity to a barren part of the Saudi Arabian desert on Earth.
Desolate Mars: Rub al Khali Credit:
Mars Exploration Rover Mission, JPL, NASA


Después de caer el Sol he ido paseando hasta las dunas. Por el camino he visto huellas de pájaros, madrigueras, y arbustos. Al llegar a los suaves lomos de la primera duna empecé a reírme como un loco. A veces me siento un turista millonario en Marte. Cuando regreso al campamento es casi de noche, la Luna es un hilillo naranja y Júpiter se le ha pegado a Venus, están brillando muy juntos… Pero no es eso lo que quería contar; he visto algo allá afuera, algo muy grande, muy noble, muy hermoso. Hay algo allá fuera que no puedo nombrar.

ATAQUE AL TAJ MAHAL

Y si su nombre estuviera grabado
sobre el estandarte de un ejército,
todos bajo esa bandera
caerían borrachos a causa de su signo.

Umar Ibn Al-Farid

El hotel Taj Mahal de Mumbai tenía una librería pequeña y excelente, allí compré el Shiva Samhita, un antiguo manual yóguico. Tenía un tamaño ideal para nómadas que me recordaba al Corán en miniatura que, siendo yo un niño, me regaló un viejo bereber en un zoco, agradecido por mi recital del Bismallah. A veces me he emborrachado con las palabras de los libros, pero como dicen en Andalucía; hay que saber beber.

PRIMER OCASO EN EL RUB AL KHALI





Con Su ojo, no con el mío, porque nadie lo ve a Él, excepto Él mismo.
Ibn Arabi






Quiero subir a la cima de la duna y quedarme allí en silencio sin hacer nada, pero veo todas las sandalias junto a la entrada del contenedor-mezquita y no sé si se vendrían conmigo, si los filipinos y los pakistaníes me considerarían su hermano, si no rezo, ni me inclino, ni me descalzo, si mi oración no tiene dirección ni mi fe centro, si no tengo dios, ni libro, ni religión, ni nada. ¿Querrían convertirse en desiertos en el desierto, en luz naranja de risa y llanto, volverse viento y dicha en la arena, néctar, escalofrío, libertad...