
La cristalización, la teoría de Stendhal sobre el amor, me parece más bien una alegoría mítica que explica acertadamente el cómo, pero no el porqué; decir que una simple ramita abandonada en una hondonada se escarcha, brilla, y nos deslumbra sobrenaturalmente con reflejos irisados, es tan mitológico como decir, a la griega, que un niño travieso semidivino nos asaetea y nos zarandea con sus hechizos hacia vidas y muertes. Quizá sean los cuentos y los símbolos nuestro unico balcón para asomarnos a lo irracional.¿Acaso alguien sabe cómo decidimos quién es afín o porqué lo elegimos? Imparables y enajenadores lazos kármicos del pasado, reflejos del mundo original de las ideas, una cadena mental, más sofisticada y evolucionada que los instintos, para que no olvidemos las tareas reproductivas, las medias naranjas del banquete... No sé, yo soy una polilla más girando alrededor de lo que brilla, y no puedo distinguir entre una bombilla y la luna.
AMOR
HIJOPUTA SEÑOREA
EL MISTERIOSO PONER Y QUITAR
DEL RESPLANDOR DE ROCÍO ESCARCHADO SOBRE LOS CUERPOS-HOJAS
ESE DESTELLO EN LA PIEL
QUE COINCIDE CON NUESTRA MEMORIA DEL SABOR A PARAÍSO
Y ASÍ NUNCA FALLA SU CEBO DE CRISTALITOS
MIENTRAS LAS LETRAS DEL CABALISTA LOCO ESTUVIERON EN MI FRENTE
CON ALEGRE DEVOCIÓN E INTENSA ENTREGA
LE SERVÍ A ÉL Y TE SERVÍ A TI
AHORA DIME GOLEM SIN ÁNIMA O DIME TONTO
PERO NO DIGAS QUE HE MENTIDO
No hay comentarios:
Publicar un comentario