LA TIERRA DE LA PIEDRA NEGRA


¿Querrían convertirse en desiertos en el desierto,
en luz naranja de risa y llanto,
volverse viento y dicha en la arena, néctar, escalofrío, libertad...

domingo, 16 de mayo de 2010

SOLEÁ




COMO LA BÓVEDA NEGRA
Y EL HUECO DE LAS ENTRAÑAS
SOLEÁ
CON EL FUERA Y EL DENTRO CONFUNDIDOS
SU VOZ MÁS FINA QUE LA HUMANA
JURA Y CANTA POR HOJAS Y OLAS
PROMESAS DE PALACIOS MÁGICOS
EN BOSQUES Y ORILLAS
Y UNA CORONA DE ESPÍRITU
Y NO TE VAYAS QUE HAY MÁS
ADEMÁS UN CETRO DE RAYO Y UN MANTO DE LIBERTAD
GOZOS Y REGALOS DE SU COMPAÑÍA NUNCA VAN A FALTAR...

SÍ SÍ SÍ
HECHO
ME LA VOY A LLEVAR

AHORA NO VA A SER FÁCIL EXPLICARLO
AMANTES PADRES HIJOS HERMANOS AMIGOS
AQUÍ OS LA TRAIGO
PARECE POCA COSA
CASI NADA
DISCULPAD
NO TIENE PIES NI CABEZA
Y AUNQUE PARA VOSOTROS NO VALGA UN DURO
ÉSTA ES LA NOVIA DE MI MENTE
LA REINA DE MI PECHO
Y SE LLAMA SOLEÁ

2 comentarios:

Mimí dijo...

El discurrir de tu conversación se esconde entre las costillas, las sacudidas del esternón al palpitar, el resuello de los pulmones avanlanzándose en la garganta y esa voz aspera como la vida que se convierte en otra, de otros, según la pares en una sacudida seca:

Soleá.

Desde los mares de Extremadura un saludo por la fuerza,la intensidad con la que forjas tus poemas.

DANIEL MACIAS dijo...

Gracias Mimí. La poesía, la vieja matriz y la menos pop de todas las artes, quizás sobreviva porque antes de que se apague un pecho se incendia otro.

Con candela y soleá,
Abrazos y Salud.