LA TIERRA DE LA PIEDRA NEGRA


¿Querrían convertirse en desiertos en el desierto,
en luz naranja de risa y llanto,
volverse viento y dicha en la arena, néctar, escalofrío, libertad...

lunes, 10 de septiembre de 2012

GARABATOS EN INDOCHINA

                                                                          

La lluvia hace olas sobre la pista del aeropuerto de Saigón. Frente a los gigantes ventanales reposo mi cabeza sobre mi amor preñado y pienso que nuestro niño Edén ya ha estado en la Cochinchina antes de nacer, la vieja Cochinchina de la vieja Indochina, cuando reconozco.. ese es río, y ese es "kong", el vacío, cuando reconozco el significado de ideogramas sueltos en el lomo de un avión de Sichuan Airlines. La escritura más imprecisa del mundo es la mejor para la poesía, aunque no sirviera para los planes de Wittgenstein de un nuevo lenguaje lógico y volviera locos a los traductores del Dharma escrito en sánscrito, "kong", vacío, aire, cielo, espacio, lo ligero, lo aéreo, espacio vacío, y la lluvia repicando sobre un ideograma pintado sobre metal me canta el Sutra del Corazón, todo está vacío, vacío de vacío, todo dependiendo de todo, inseparable de todo, como la piel con escamas coloridas de la fruta del dragón adornando el batido cuántico con partículas-pepitas, como la hoz y el martillo en en el escudo de un estado ferozmente capitalista, como el restaurante del rey de la hamburguesa burguesa en la ciudad de Ho Chi Minh, como zippos, insignias y cantimploras de americanos muertos en la tienda de antigüedades que finalmente pueden celebrar su victoria, olas en la pista, olas del tiempo, olas del ser, llueve la realidad extraña y misteriosa, porque allí es cerca, aquí es lejos...entiendo que ya se te está durmiendo la pierna, amor, y hasta niño Edén está protestando, me levanto y acabo... esto es eso, el vacío es la forma, la forma es el vacío, porque allí es cerca, aquí es lejos, materia, conciencia, garabatos en la Cochinchina.  



                                    

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